Consejos para superar las guardias en base a mi experiencia como R1

Soy Alicia Vázquez Cros, residente de Medicina Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud Ronda Histórica. Cuando entré, algo que me agobiaba mucho y que aún me estresa, son las “temidas guardias”. Dado que las urgencias hospitalarias son una de las múltiples salidas de nuestra especialidad, me gustaría comentaros mi experiencia durante estos primeros 6 meses como R1 y daros unos pequeños consejos.

Mi primera guardia fue de 24 horas un domingo en observación. Unas residentes de tercer año (Irene y Rocío), súper competentes, me acogieron y me explicaron un poco en líneas generales el funcionamiento de observación del Hospital Virgen Macarena (dónde están los sillones y las camas, cuándo informamos a los familiares, cuándo se hace el pase de sala con los adjuntos…etc). Al principio, me asignaron a los pacientes menos complejos para que fuera tomando contacto poco a poco. Así, la mañana fue discurriendo de forma tranquila hasta las 13:30, hora de sustituir a los compis de la puerta de urgencias. Me tocó la consulta 14, recuerdo perfectamente el paciente, un señor mayor que venía para descartar una posible TVP. Yo, con mucha ilusión pasé al paciente, pero, nadie me había explicado nada (no sabía solicitar las pruebas complementarias, ni qué era eso del visor…) y, sinceramente, fue un desastre. Por lo que decidí irme con un residente mayor para hacerme una idea de cómo debía hacer las cosas y en un momento me explicaron de forma básica, lo que llamaremos “las reglas del juego”. Gracias a eso, la tarde ya fue mejor y poco a poco me fui sintiendo más tranquila.


Como consejos, después de este tiempo haciendo guardias, os diría de forma resumida los siguientes:

  1. Apunta bien tus días de guardias en un organizador o agenda. El día de antes intenta tomártelo relajado, es importante que acudas a la guardia lo más descansado posible, porque son muchas horas y si no estás física y psíquicamente en condiciones, se te hará eterno.

  2. Sed puntuales. Se aconseja llegar a la guardia al menos 10 minutos antes de tu hora de entrada oficial, para hacer el cambio de turno, saludar a los compañeros y adjuntos con los que te toque ese día y sortear. Estoy segura de que los compis a los que les das el cambio, te lo agradecerán enormemente. Piensa que quienes rotan por urgencias en ese momento, llevan desde las 8 de la mañana hasta las 3 de la tarde allí y están deseando salir y desconectar un poco. ¡El día que te toque a ti rotar por urgencias, lo entenderás!

  3. Preséntate siempre, no sólo a los adjuntos y residentes mayores, también al equipo de enfermería, auxiliares y celadores. No olvides que somos un equipo y que a todos nos gusta que nos llamen por nuestro nombre.

  4. Hazlo lo mejor que puedas, pregunta las veces que necesites, desde ya te digo que es normal que tengas incertidumbre y sensación de “no saber nada”, de hecho, no es una sensación, es una realidad. Pero, seguro que sabes más de lo que crees. Con la práctica irás aprendiendo cosas, yo os aconsejo que de cada guardia, os quedéis con al menos dos casos o diagnósticos (por ejemplo, crisis hipertensiva y cólico nefrítico) y durante los próximos días cojáis un libro de urgencias y os estudiéis ese tema en cuestión. No se trata de estudiarte todo, no te interesa la epidemiología, ve a lo práctico, algoritmos diagnósticos y terapéuticos. Así sucesivamente vas recordando cositas y adquiriendo conocimientos para la próxima guardia.

  5. Si ves algún caso interesante, quédate con la pegatina del paciente, para poder mirártelo mejor cuando tengas un hueco en tu centro de salud, incluso te puede servir para preparar alguna sesión clínica, que tendrás que preparar unas cuantas a lo largo de la residencia.

  6. Llévate una botella de agua y algún “snack”, tipo kitkat, bolsita de gomitas…ahí ya depende del gusto de cada uno, pero, en algún momento, te vendrá bien tomarte algo. Y, ve al baño cuando necesites. Es importante cuidarse a uno mismo y no acabar siendo un paciente.

  7. No tengas grandes expectativas de la comida del comedor, lo mejor, son las NAPOLITANAS que te comes a las 7:30 de la mañana, que saben a gloria bendita. ¡Aprovecha esos momentos, aunque sean muy breves, desayunando y charlando con tus compañeros!

  8. De saliente, te aconsejo que descanses unas horitas si la guardia no ha sido buena (que serán la gran mayoría, donde dormirás como mucho 1 o 2 horas si tienes suerte) y después sal a relacionarte con el mundo. ¡Disfruta del tiempo libre! Si no, te verás inmerso en una rutina y te puedes llegar a quemar antes de tiempo.

Como información, los que elijáis área Macarena, los R1 hacemos un total de 5 guardias, normalmente entre 3-4 de hospital y 1-2 de centro de salud, según el mes.

  • En las guardias de hospital vamos rotando por medicina interna, traumatología y observación. En mi opinión, las más estresantes son las de interna, aunque son donde más se aprende. Las guardias de traumatología son mucho más llevaderas, el trabajo nuestro es más mecánico, básicamente consiste en explorar al paciente y solicitar radiografías de la zona que le duela para descartar patología aguda. Y, observación, a algunos compañeros les resulta aburrida, porque normalmente se trabaja a un ritmo más tranquilo que en la puerta de urgencias, pero, a mi personalmente me gusta, porque es una buena oportunidad para ver al paciente en toda su evolución y conocer el manejo de las patologías más frecuentes de urgencias.

  • Con respecto a las guardias en los centros de salud, de R1 hacemos en Alcalá del Río y en El Viso del Alcor, ambos sitios están bien, ves patología diferente a la del hospital, la mayoría son cosas banales que ni siquiera llegan a considerarse urgencias, pero, también se ven algunos casos interesantes. Te montas en ambulancia, haces urgencias a domicilio y algún que otro traslado al hospital, que también es una experiencia. Además, puedes aprovechar este tipo de guardias para aprender a poner inyectables intramusculares, hacer electrocardiogramas, curas y sutura de heridas con los enfermeros…Siempre hay cosas que aprender.

En cuanto a libros que podéis consultar para el tema guardias. Como guía rápida, uso “Urgencias Médicas” (de Cabrera y Domínguez, editorial Marban), os aconsejo la edición de bolsillo para que podáis llevarlo en la bata y echarle un vistazo cuando necesitéis. Y, para estudiar hay muchos, entre ellos, “Medicina de urgencias y emergencias” (de J. Murillo y F. Morillo), “Manual de Protocolos y Actuación en urgencias” del hospital Virgen de la Salud, complejo hospitalario de Toledo y el “Manual de Diagnóstico y Terapéutica Médica”, publicado por el Hospital Universitario 12 de octubre.


Espero que os sea útil este post en el blog, piensa que todos hemos empezado igual y que al final acabamos sobreviviendo, no todo es tan malo, como habrás escuchado en más de una ocasión “lo bueno de las guardias, es que al final siempre terminan”, pues eso, coge fuerzas y a por todas. ¡Feliz residencia, que estoy segura de que va a ser la mejor etapa de vuestras vidas! Disfrutadla.

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