La tutora novata


Cecilia Ruiz Guil, amante del tango, el pádel, las manualidades y la repostería, además de ser mi tutora, nació en Ceuta, ciudad que tuvo que dejar para estudiar la carrera de medicina aquí en Sevilla. Desde entonces, echó raíces en ésta bonita ciudad, donde actualmente vive con su familia y trabaja como médico de familia en el centro de salud de Utrera Sur, rodeada de pacientes que la adoran.


Cuéntanos un poco sobre ti y tu carrera

Hice la especialidad de medicina de familia en el hospital de Valme, eligiendo como centro de salud Doña Mercedes, en Dos Hermanas. Al acabar, empecé a trabajar en primaria, haciendo guardias y pediatría fundamentalmente en San Hilario. Rescindieron mi contrato y estuve un tiempo en Arahal, en el UCCU. Desde ese momento, empezó mi vida en el mundo de las urgencias y emergencias extrahospitalarias, hasta hace dos años, que volví a la primaria con cupo propio.


¿Por qué decidiste coger residente?

La verdad, me convenció la Dra Lario, que era la jefa de tutores de residentes en ese momento, y me había insistido en varias ocasiones.

Si me remito a un tiempo atrás, yo ya fui tutora de residentes a petición de mis propios residentes pequeños cuando terminé la especialidad, porque antes las guardias no eran adscritas a un lugar, sino que estabas adscrito a un tutor. Si ese tutor no hacía una guardia concreta, tú no tenías guardia en ese sitio, y la hacías otro día. De manera que por mis compañeros, como era una cosa muy generalizada y estuve trabajando en Arahal, me hice tutora de guardias allí.

Además, mi madre siempre decía que la docencia se me daba muy bien y me gustaba, he tenido alumnos en otros ámbitos que no tenían que ver con la medicina, y en vista de que a mi tutor no me trató como yo me esperaba, me gustaría tener una formación diferente con mis futuros residentes.


¿Cómo te está resultado la experiencia?

La experiencia por ahora, grata. Me río mucho. Además, en el caso de mi residente, cuando ella falta, la carga asistencial suele ser más grande y suelen surgir más problemas, cosa que me resulta muy curiosa. Diría que mi residente es, como poco, una chica suertuda.


¿Cuáles son los aspectos positivos de ser tutora?

Los aspectos más positivos para mí son, por un lado, que te hace mantener el contacto con la juventud, además de con el ámbito hospitalario, del que realmente estás bastante separado. Por otro lado, te obliga en cierta manera a estar más actualizado al tener la responsabilidad de explicar y enseñar a alguien que está partiendo más o menos de cero.


¿Cuáles son los aspectos más negativos?

Fundamentalmente, veo dos aspectos negativos. En primer lugar, pierdo más tiempo en consulta, al tener que estar pendiente de que la residente entienda lo que vamos haciendo. Y, por otro lado, el trabajo adicional que nos mandan a hacer desde la Unidad Docente.


¿Volverías a coger un nuevo residente dentro de dos años?

Sí que volvería a coger otro residente, incluso el año que viene, aunque desde Docencia me obligan a esperar dos años. No os vais a librar de mí tan fácilmente.


¿Recomendarías a algún compañero coger residente si se lo estuviera planteando?

En este momento no conozco a ningún compañero que se encuentre en esa situación, pero yo haría la pregunta al revés: Buscaría qué compañero sería buen tutor y le recomendaría en ese caso que acogiera a un residente.

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