Cuatro años de evolución


Hola! Soy Adolfo, residente de primer año de Medicina Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud Alamillo. Voy a realizar una entrevista a una de las residentes de 4º año de mi centro de salud, Alba Espada, con la que además comparto tutora actualmente, y que ha accedido a ello tras una ardua negociación y múltiples promesas de socialización “cuando se acabe el bicho este”.


- Bueno Alba, lo primero es lo primero, ¿cómo acabaste eligiendo Medicina de Familia?


Pues mira, recuerdo que mis primeras practicas de la carrera, en tercero, empezaron con familia, y que no sabia ni ponerme el fonendo, que me lo puse al revés y contesté un sí rotundo al famoso “¿escuchas algo?”. Y estas prácticas me gustaron mucho, porque descubrí el aspecto social de la medicina, el aspecto más comunitario. Tengo el recuerdo en concreto de una paciente con una situación muy compleja a nivel familiar que acudió a hablar con su médico. La paciente acudía solamente a hablar con su médico, a la que conocía de toda la vida, y a expresarle su sentimiento de culpabilidad en esa situación que estaba viviendo.

Mis padres son además los dos enfermeros, y también son muy apasionados de la atención primaria y comunitaria, y siempre había vivido eso en casa.

A la hora de escoger la especialidad, valoraba alguna que fuera más general, entre ellas interna o geriatría, pero al final ganó la medicina de familia, y a día de hoy estoy muy contenta con mi decisión.


- ¿Qué ha cambiado de tu forma de ver la medicina y la especialidad en estos 4 años?


Creo que a lo largo de estos 4 años sobre todo me he dado cuenta de lo poco que sabía al principio, en las primeras guardias o en las primeras consultas que pasaba sola, del miedo que tenía a enfrentarme al paciente. He cambiado y he evolucionado mucho más yo que mi forma de ver la medicina. Y aun así, también me doy cuenta ahora de que me queda muchísimo por saber y por manejar, lo que en cierto sentido te empuja a formarte y a seguir aprendiendo siempre.


- ¿Cómo te gustaría enfocar tu trabajo cuando acabe la residencia?


Después de estos años sé que no me gusta casi nada la urgencia hospitalaria, es un ambiente en el que no me siento especialmente cómoda, el trato con el paciente se me queda un poco corto. Para mí el destino ideal es un pueblo, con una consulta de atención primaria en la que llevar mis pacientes, y a la vez haciendo guardias de DCCU. Me encantan las emergencias extrahospitalarias, que lo he descubierto hace poco, y un pueblo combina la atención primaria y comunitaria con la posibilidad de hacer guardias de ambulancia.


- ¿Qué consejos le darías a los futuros residentes que se planteen esta especialidad? ¿y para los R1 que acabamos de entrar?


Para mí es una especialidad, muy bonita, muy completa, y que tiene la parte buena y mala a la vez que te permite formarte e implicarte hasta donde tú elijas. Malo porque da pie a la comodidad, a no estar actualizado, a pensar que tienes otro nivel de respaldo que es la atención especializada y que por tanto no tienes que esforzarte al máximo. Pero bueno porque a la vez, si quieres implicarte y trabajar mucho es una especialidad que abarca muchísima patología, eres el médico del paciente en completo y de su familia, muy importante en el modelo biopsicosocial.

También es cierto que ahora estamos en un momento muy malo para la primaria, no se está desarrollando una atención primaria con todo su potencial. La gente está enfadada, la demora es intolerable, en las consultas presenciales al final hay un cierto miedo al paciente y al contagio, existe una distancia real física que hace que el abordaje sea mas difícil, la confianza en el médico se debilita, si solo escuchas a tu médico por teléfono no lo conoces ni le pones cara. Es un momento malo para la medicina en general, y en especial para la AP, somos los que estamos en la comunidad y ahora hemos dejado de estarlo. Es una especialidad que debería al menos considerar todo el mundo, cumple muchas carencias que otras especialidades no pueden abarcar.

Y para los residentes actuales, que os forméis mucho, que tengáis esperanza, que esto se recuperará, y que sepamos aprovechar esta crisis para trabajar en mejorar lo que ya tenemos. Es importante que aprovechéis vuestro periodo de formación justo para eso, para formaros en todo lo que os guste y lo que no, no tenéis la responsabilidad de llevar una consulta solos, y puedes dedicar el esfuerzo en aprender de los demás todo lo posible.


- ¿Qué destacarías a nivel formativo de nuestro centro de salud, y de la formación que has recibido aquí?


Nuestro centro de salud cuando yo entré tenía un equipo muy bueno, con mucha ilusión, y con muchos residentes y profesionales involucrados en la formación, pero se ha visto un poco afectado con el paso de los años. Y ya con la situación que tenemos ahora ha ido a menos.

En mi caso concreto he cambiado de tutor hace poco, he pasado casi toda la residencia con el mismo tutor y ahora he cambiado a una tutora diferente. Esto me ha servido mucho para aprender de dos profesionales con modos de trabajar diferentes, de uno me he formado mucho y me siento muy segura con el tema de técnicas y cirugía menor, y de la otra estoy aprendiendo mucho del seguimiento y tratamiento de la cronicidad. Me están aportando elementos muy diferentes pero igual de necesarios en la medicina familiar.


- ¿Por último, te gustaría formar parte de la docencia y la formación de residentes cuando acabes?


Pues la verdad que sí, ya incluso de R2 cuando llegaron los nuevos residentes al hospital descubrí que me gustaba tener a alguien a mi cargo y enseñarle.

Nunca me había planteado realmente ser tutora de residentes, pero creo que es algo muy interesante. Te obliga a estar muy actualizado, sientes la necesidad de formarte para enseñarle al residente que tienes al lado, y ellos a su vez te aportan mucho. Vienen de rotar por otras especialidades y hay cosas que manejan mucho mejor que tú, lo tienen más fresco. Es útil tanto para ti como para el propio paciente.

También ahora que tengo una tutora joven, siento que la conexión es mas cercana, y que puede ser muy beneficioso para la formación de residentes.


Bueno, hasta aquí este atraco a mano armada que he cometido. Mil gracias por dedicar este tiempo a contarnos un poco sobre tu experiencia en estos cuatro años de residencia, y espero que te vaya genial en lo que sea que esté por llegar.



A la izquierda: Alba, nuestra entrevistada. A la derecha aquella a la que los dos tenemos la suerte de llamar tutora, la Dra. Palomo.

Posts Destacados
Posts Recientes